LO QUE NOS MOTIVA

El mal gobierno de décadas no ha logrado disminuir la pobreza ni la desigualdad y ahora, por la ausencia de políticas adecuadas, la pandemia las profundiza. La política pública no está enfocada a mejorar el bienestar de la población, lo que nos pone ante un futuro incierto.

La corrupción constituye, junto con la impunidad, una afrenta a la sociedad, inhibe el crecimiento económico y la capacidad para alcanzar acuerdos.

El ascenso de gobiernos populistas y autoritarios, en conjunto con la falta de un poder legislativo que funcione como verdadero contrapeso, nos llama a los ciudadanos a luchar por impulsar mejores, a la par de los órganos constitucionales autónomos.

Queremos un estado y un país, democráticos y con alta participación ciudadana en la vida pública.

Los partidos políticos a menudo han sido negligentes y descuidados en la calidad de muchos de sus candidatos, poniendo los intereses personales y de partido sobre el bien común.

Los partidos políticos a menudo han sido negligentes y descuidados en la calidad de muchos de sus candidatos, poniendo los intereses personales y de partido sobre el bien común.

Los ciudadanos no tenemos muchas opciones de calidad al votar. “La sociedad se ha desentendido de lo público y por eso se ha condenado a sí misma a ser gobernada por los peores” (Platón).