QUÉ PENSAMOS

La vida pública nos pertenece a los ciudadanos y los gobernantes tienen la honrosa responsabilidad de servir a la sociedad. Hoy la clase política se ha apropiado del poder público y actúa de acuerdo con su interés personal, el de su partido y muy distantemente a favor del bien común. El servicio público debe dignificarse.

“El poder tiende a corromper y el poder absoluto tiende a corromper absolutamente”. Es urgente un verdadero sistema de contrapesos institucionales y sociales que controle el abuso de poder sobre cualquier persona.

La corrupción es uno de los problemas más graves que aquejan a nuestra sociedad, y una parte de la clase política se ha beneficiado de su posición para corromperse, y corromper a otros, con impunidad selectiva. Erradicarla es fundamental.

La inseguridad es una condición que no debemos tolerar ni acostumbrarnos a ella. Para vivir en armonía social debe existir un verdadero estado de derecho, en donde se aplique la ley sin distingos económicos, sociales, políticos o culturales, con una efectiva defensa de los derechos humanos.

El Estado debe ser garante de derechos que propicien las condiciones para lograr el bienestar general y la prosperidad incluyente. La igualdad de oportunidades para todos, desde el nacimiento hasta la muerte natural, debe guiar la política pública en beneficio de todos.

Sumamos suscribe sin regateos los Objetivos del Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para 2030 aprobados por México, así como los principios de la Carta de la Tierra aprobada en el año 2000.

Puebla tiene el potencial para ser ejemplo a nivel nacional, con un gobierno honesto, división efectiva de poderes, eficaz y centrado en la persona.